Unas vacaciones sobrenaturales



Este es el cuento escrito por Oussama Rouidjali, de 6º C. Se titula “Unas vacaciones sobrenaturales“:

Hoy es 19 de junio de 2013, último día de colegio. Lo siento, aún no me he presentado, me llamo Félix. Hoy nos han dejado jugar a lo que queramos. Yo he estado jugando con mis amigos a fútbol con mi balón de la champions y después los profes nos han retado a un partido de baloncesto. Ganamos 42-39 gracias a mi triple en el último minuto. En la penúltima hora nos dejaron ir a la clase de ordenadores. Yo estaba jugando a juegos como el FIFA 2013 para PC. En la última hora han puesto mucha comida. Cuando hemos terminado nos han dado muy pocos deberes para las vacaciones y además dieron tablets y smartphones a los que han pasado a bachillerato. Yo sí he pasado y me han dado una de cada color que quería.
Al día siguiente, papá, mamá, mi hámster, mi perro y yo nos fuimos a la playa en coche. Tuvimos suerte de que el atasco aún no había empezado. Cuando llegamos a la playa el mar estaba azul y en el cielo no había ni una sola nube y se podía ver el sol. Cuando estaba nadando una estrella vino hacia mí y se pegó en mi esternocleidomastoideo. En ese mismo instante me convertí en un ¡¡Superhéroe!!

Un Superhéroe que tenía tecnología alienígena. Tenía una mini televisión en mi reloj para ver los delincuentes en mi ciudad, Barcelona. Mis zapatillas se convirtieron en zapatillas que podían ir a la velocidad de la luz. Después desactivé mis superpoderes usando mi superreloj. Y me fui a casa, ya era hora de cenar. Ese día tocaba pizza. Eran las 20:00 y tenía tiempo para hacer la tarea. Cuando saqué mi estuche parecía un ordenador portátil en miniatura y en un archivo ponía “Mapa de la guarida secreta”. Abrí ese archivo y conducía al desguace de la vuelta de la esquina. Esperé hasta la hora de dormir para averiguar qué pasaba. 22:00 h. Era la hora de dormir. Esperé una hora. Después cogí mis cosas y activé mis superpoderes y seguí la ruta que indicaba mi estuche. Para ir rápido usé mis superzapatillas y fui corriendo hasta el desguace, más exactamente a nuestro antiguo autobús escolar. El mapa me obligó a pulsar el botón pero no había ningún botón y le grité al mapa:

—No hay aquí ningún maldito botón —de mi estuche cayeron unas gafas.
—¿Para qué sirven? —dije yo muy confuso.
—Póntelas y verás —dijo mi estuche.
—Sabes hablar y nunca me hablas —grité frustrado.
—Tonto, el estuche no habla, hay un chip que me hace hablar —dijo el estuche.
—Vale, vale, cómo te pones —dije sorprendido.

Cuando me puse las gafas vi un botón escondido, lo pulsé y me transportó a una guarida secreta…

—Hola Flash, soy el General Nick Furia —dijo una pantalla enorme.
—Hola, me llamo Félix —dije yo asustado—. Se supone que debo ser Flash.
—Tienes una estrella en una parte de tu cuerpo —dijo seriamente Nick Furia.
—Sí —dije firmemente.
—¿Ves el libro que hay encima de la mesa de controles? —dijo Nick Furia.
—Sí, lo veo —dije yo.
—En el libro hay instrucciones. Tienes que leértelas y al final harás 3 pruebas para ver si eres merecedor y responsable para este puesto —dijo Nick Furia.
—Vale, entendido, señor —dije seriamente.

1º.- Imaginarme un sitio agradable como este: estar en el prado entre flores, mariposas, entre tanta naturaleza, paz, armonía, alegría y ver un arcoíris. Qué harías en este maravilloso paisaje:

A.- Coger un libro para leer.
B.- Poner música y empezar a bailar.
C.- Coger flor en flor, hacer un montón, destrozarlas y matar
las mariposas.

Yo elegí la letra A.

2º.- Si tus padres te dejan en casa solo, qué harías:

A.- Montar una fiesta para conseguir el amor de la chica que te
guste.
B.- Montar un iglú por diversión.
C.- Estar en casa tranquilamente.

Yo elegí la letra C.

—Ahora, cuando hayas contestado a las 2 preguntas, dale el libro a Nick Furia y él te dirá qué tienes que hacer —me dijo el estuche.
—General Furia, ya he terminado. ¿Qué tengo que hacer? —dije yo.
—Muy bien, creo que serás un Superhéroe muy bueno —dijo encantado —. Tu primera misión es ir a la guarida de tu archienemigo y destrozarle su arma mortal: el rayo paralizador.
—¿Cómo se llama mi archienemigo? —dije yo alucinando.
—Se llama Venom —dijo Nick.
—Vale, Nick —dije yo irrespetuosamente.

El corazón me empezó a latir a toda velocidad. Con solo pensar que tenía un rayo paralizador casi me desmayo, pero pude recuperar la calma. En ese momento me convertí en un Superhéroe, le pregunté la ruta a mi estuche y me señaló el camino. Usé las zapatillas para ir más rápidamente. Mi reloj empezó a vibrar, lo miré y pulsé donde ponía “Poderes de invisibilidad”. Entré sigilosamente. Al parecer, no había nadie excepto Venom, que estaba en su laboratorio. Fui a la sala de armas y cogí el rayo paralizador, pero saltó la alarma, vinieron los secuaces de Venom y él en persona: me habían acorralado. Entonces dijo Venom:

—Cuánto tiempo sin verte, Flash.

Pero en vez de corresponderle usé el rayo paralizador, les paralicé y me fui corriendo a la guarida secreta. Pulsé el botón, le di las buenas noches a Nick y me fui a mi casa. Estaba demasiado cansado, me fui a dormir.
Así van a pasar mis vacaciones: salvando a Barcelona encubierto.

ALTO SECRETO: lo que he respondido en las preguntas era todo mentira. Solo quería ser Superhéroe, pero no se lo digáis a Furia porque si no, me come vivo.