Orfandad



Orfandad

(Der. culto de huérfano).

1. f. Estado de huérfano.

2. f. Pensión que por derecho o por otro motivo disfrutan los huérfanos.

3. f. Falta de ayuda, favor o valimiento en que una persona o cosa se encuentran.

Y ese es justamente el estado de algunas de nuestras palabras justo a punto de entrar el libro en la fase de impresión. Huerfanitas, las pobres. Son: baloncesto, hámster, flores, estuche, mar, juegos, piscina, deberes, flor y mariposa.

Uno quizás puede llegar a comprender que una palabra como deberes sea apartada sin miramientos de nuestras preferencias, pero qué decir de ese mar que tanto nos fascina y en el que tanto disfrutamos; de ese pequeño y simpático hámster que recordamos con cariño; de las horas de placer en cualquier piscina; de la imagen chispeante de una mariposa a la luz del sol; del asombro ante la contemplación de un fantástico ramo de flores o de la fragilidad de una simple flor; del placer de los juegos a cualquier edad; de la íntima satisfacción al abrir ese estuche particular en el que guardas tus lápices, tus bolígrafos, tus cosas…, quizás tus secretos; del baloncesto, ese deporte de masas que necesita que alguien apadrine sobre la bocina…

¡A ver si alguien se anima a apadrinar alguna de estas palabras antes de cerrar definitivamente el plazo de impresión del libro!

Eduardo Nieto



Eduardo Nieto Fernández nació el día 5 de noviembre de 2001 en Pamplona y vive en el barrio de la Rochapea. Le gusta mucho jugar al fútbol, pero también le gusta inventarse historias en su tiempo libre y bajar a la calle para jugar con sus amigos. El año pasado estudiaba en el C.P. Cardenal Ilundain, y ahora mismo estudia 1º de la ESO en el instituto IES Padre Moret Irubide. Hace 6 meses hizo un viaje a Irlanda con sus tíos y sus primas y aprendió mucho inglés. En estos momentos está aprendiendo alemán y francés. En vacaciones de verano o se va a su pueblo, Allo, o a Laredo.

Eduardo Nieto ha pasado a integrar el elenco de autores de “Imagina cuántas palabras” porque ha sido el ganador del concurso literario en el que participó casi todo el alumnado de 6º curso de Educación Primaria del C.P. Cardenal Ilundain de Pamplona. Eduardo Nieto participó con el cuento titulado Un verano inolvidable -ya publicado en este blog-, y ganó tras un cuidadoso proceso de selección en el que han participado varios de los escritores participantes en el libro, así como los responsables de la editorial.

Queremos felicitar a Eduardo por su participación en el concurso y por haber escrito un relato de gran calidad lleno de pasión, de espontaneidad, de humor, de tensión e incluso de fina ironía. Su cuento aparecerá publicado en el libro y estará acompañado por una fotografía hecha en La Corrala de Vecinas La Utopía, como el resto de autores. Como dice el viejo proverbio chino: “Un viaje de mil millas comienza con un simple paso”.

Susana Ferrándiz y cariño



Susana Ferrándiz (Madrid, 1966) es una filóloga románica gustosamente reconvertida en gestora de proyectos de I+D+i por la gracia del mercado laboral y las circunstancias de la vida pero, se dedique a lo que se dedique, la lengua y las palabras son una parte fundamental de sus inquietudes y su forma de ser. Son su afición, su pasatiempo, su disfrute, su vocación y hasta un poco su vicio.

Por eso le encanta el proyecto “Imagina cuántas palabras” y le hace tanta ilusión participar en él, apadrinando la palabra cariño. ¿Qué mejor forma de homenajear a las palabras que jugando con ellas y las imágenes para luego compartirlas?

Como ella dice, la palabra cariño es caprichosa, porque sus varias acepciones, lejos de ser excluyentes, resultan complementarias: el afecto que se siente hacia algo o alguien y la manifestación de ese sentimiento; la añoranza y la nostalgia; el esmero o afición con que se hace una labor o se trata una cosa; y el regalo u obsequio.

Susana apadrina cariño porque es una palabra que está llena de amor, de extroversión, de generosidad, de entrega y de voluntad… y de una pincelada de melancólicos recuerdos…

La palabra cariño es un atardecer otoñal, una chimenea, una manta, un té, una lluvia fina, el olor a tierra mojada y grandes dosis de buena compañía.

¡Muchísimas gracias a Susana por apadrinar cariño!

Luna Miguel



Luna Miguel (Madrid, 1990) vive en Barcelona. Trabaja como asistente editorial y escribe para medios como S Moda, PlaygGround y Barcelonés.
Es autora de los libros de poesía Estar enfermo (La Bella Varsovia, 2010), Poetry is not dead (DVD, 2010 – La Bella Varsovia, 2013), Pensamientos estériles (Cangrejo Pistolero, 2011), La tumba del marinero (La Bella Varsovia, 2013) y Los estómagos (inédito). Varias selecciones de estas obras se han editado en el extranjero: Bluebird and Other Tattoos (Scrambler Books, 2012) y The Sailor’s Grave (DG Editores, 2013) en Estados Unidos, Musa ammalata (Damocle Edizioni, 2012) en Italia, y Más allá de la quietud (Melón Editora, 2013) en Argentina.
También ha publicado el cuento Exhumación (Alpha Decay, 2010) escrito junto con Antonio J. Rodríguez; ha coordinado las antologías Tenían veinte años y estaban locos, Sangrantes, Ficción Rara y Vomit; y ha traducido o prologado obra de autores como Marcel Schwob, Anna Ajmátova, Arthur Rimbaud, Mary Jo Bang y Ted Hughes.

Luna participa en “Imagina cuántas palabras” con el relato “Corazón embarazado“. Este es un extracto del mismo:

(…)

Dicen que los papás que adoptan tienen el corazón embarazado. El corazón enorme. El corazón hinchado. El corazón repleto de cariño, amor y amistad. Que miran el reloj con impaciencia. Que no pueden dormir si no llegamos. Que están tristes en sus casas sin infancia, sin juguetes, sin televisión.

(…)

La Mandarra de La Ramos y amigos



La Mandarra de La Ramos es un Bar-Restaurante que se encuentra en la Calle San Nicolás,9 de Pamplona, en pleno Casco Viejo de la ciudad.
La aventura de abrir este local vino de la mano de Jorge Goicoechea, fundador del Bar Donibane de San Juan, que tras 20 años en el sector, decidió inaugurar un local innovador, pero con esencia tradicional, en pleno casco histórico de Pamplona.
La Mandarra de la Ramos es un recorrido obligado para entender la cultura navarra, no sólo porque la gastronomía local es la fuente de inspiración de su gran variedad de pintxos y tapas, sino porque también se expone una gran cantidad de material fotográfico representativo de Pamplona y de las fiestas de San Fermín.
En La Mandarra de La Ramos tienen una enorme variedad de pintxos, raciones, cazuelicas, platos combinados, tostadas y postres caseros. También disponen de menús diarios y especiales y de una seleccionada bodega de varias denominaciones de origen.

Y ya que estamos en un proyecto lleno de palabras, hay que decir que es posible que haya a quienes “mandarra” les resulte una palabra extraña: “mandarra” proviene del euskara mandar, y significa delantal o mandil.

Como dicen en su página web, en La Mandarra de La Ramos “Estarás en tu casa…”, y por eso apadrinan la palabra “amigos“, porque se trata de un lugar inmejorable para reunirse y disfrutar en compañía.
¡Muchísimas gracias a La Mandarra de La Ramos por apadrinar amigos!

Gsús Bonilla



Gsús Bonilla (Don Benito, Badajoz 1971). Ha publicado los poemarios El Forro (Edición de autor, 2007); Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Ed, 2010) ; en 2011 Menú del día…A día (Baile del Sol, 2011); mi Padre, el rey (Ed. La Baragaña, 2012); aMoremachine (Ed.Escalera, 2013).
Sus poemas están recogidos en la antología El tejedor en:… Madrid (L.U.P.I, 2010); y en libros colectivos, como Bukowski Club, jam session de poesía 06-08 (Ed. Escalera, 2008); Heterogéneos (Ed. Escalera,2011); Puta poesía (Luces de Gálibo, 2011); Viscerales (Ed. del Viento, 2011) ó Poemash (Vinalia Trippers, 2010, 11, 13).
Coordinador del libro colectivo Al otro lado del espejo [Narrando Contracorriente] V.V.A.A. (Ed. Escalera, 2011). En 2013 se implica con la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker en su proyecto Disociados [Antilogía.

Gsús participa en “Imagina cuántas palabras” con el relato “Atalaya“. Este es un extracto del mismo:

(…)

la amistad pasa bien el bachillerato, se celebra por vacaciones, en la campa o en el asiento trasero de un coche. mamá y papá solo son una mariposa que te enseñó a poner el rabillo en la ó y la sabiduría de la gente sencilla; hoy hay un ordenador interrumpido y una televisión varada en este margen; bailar, ya ves, la naturaleza como el amor, tiene estas cosas, lo mismo te premia con la alegría del arco iris que con la diversión de un hámster mordisqueándote el corazón. dormir cualquier día o un hecho tonto como la felicidad, será el que te obligue a frenar violentamente y en ese reposo inexcusable verás el transcurrir de tu vida;

(…)

Marta Agudo



Marta Agudo Ramírez (Madrid, 1971) es doctora en Filología Hispánica con una tesis acerca de los géneros del poema en prosa y el fragmento en la literatura española del siglo XIX. Ha publicado el libro de poemas Fragmento (Celya, 2004) y 28010 (Calambur, 2011). Entre 2004 y 2008 fue directora de la colección de poesía y pintura “El Lotófago”, de la Galería Luis Burgos (Madrid). Coeditó la antología Campo abierto. Antología del poema en prosa en España (1990-2005) (DVD, 2005), coordinó con Jordi Doce el volumen Pájaros raíces. En torno a José Ángel Valente (Abada, 2010) y en 2012 publicó un estudio sobre los años de Valente en Madrid (Valente vital, Universidad de Santiago. Servicio de Publicaciones e Intercambio Científico). En 2012 preparó la edición de la nóvela póstuma El final de una pasión de Ana María Navales (Bartleby) y un estudio para la reedición de Los trescientos escalones de Paca Aguirre (Bartleby). La obra de Marta Agudo ha sido incluida en las antologías: Poesía Pasión (ed. de Eduardo Moga), Palabras sobre palabras. 13 poetas jóvenes de España (ed. de Julio Espinosa) y 12 + 1. Una antología de poetas madrileñ@s actuales (ed. de Alberto Infante).

Lo que sigue es un extracto de la participación de Marta en “Imagina cuántas palabras”:

(…)

Cuando el mar se detuvo los peces se quedaron sordos y la playa dejó de ser el estuche entusiasta de la felicidad. Las piscinas se convirtieron en iglúes, en el bachillerato del hielo, en el apogeo de un día de deberes con ordenadores sin paisaje, sin apenas un cuento para poder hacer del esternocleidomastoideo ese corazón que bombeara la remota posibilidad de que una mariposa y un hámster se entendiesen, se cogieran cariño, recorrieran juntos los juegos de la amistad.

(…)