Vacaciones


Escrita por Iris. 2º B.



Vacaciones, esa palabra que procede del verbo latino vacare (estar vacío, desocupado), que nos ha dado también palabras como vacío, vacar, vacante, vagar, vago, vacuo, vacuidad, vahído, vaguada o evacuar, e incluso vano, vanidad, desván, desvanecer, hilván, vasto, devastar y gastar.
El gran objetivo de los estudiantes y de quienes están en edad laboral, porque tenerlas significa que se tiene un empleo. Esa palabra que protagonizaba aquella rabiosa canción que era todo un ajuste de cuentas: “Arriba las vacaciones, abajo el estudiar, los libros a los rincones y nosotros a jugar“. Una canción que contiene -cosas de la vida- tres palabras de la lista de las cincuenta más repetidas de “Imagina cuántas palabras”, entre ellas vacaciones, la séptima más mencionada.

Anuncios

Gabriel Noguera



Gabriel Noguera Martín, nacido en Gotemburgo (Suecia) en 1978, es un autor secreto, tercermundista y sentimental. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Málaga, es autor de Los fracasos tempranos y El tercermundismo literario, libros que fueron recibidos con silencio (lo que está bien, pues en las bibliotecas es importante no hacer ruido para que uno pueda concentrarse en la lectura). Sueña con ganar algún día el Nobel y que se lo entregue Miss Suecia, pero entiende que este objetivo es muy difícil de alcanzar, ya que el Nobel lo suele entregar el rey sueco. Lleva desde 2004 escribiendo el blog Aventuras en el país de la psicopatía, labor estajanovista que le ha proporcionado muchos éxitos imaginarios.

Gabriel Noguera participa en “Imagina cuántas palabras” con el relato “La reeducación sentimental“. Este es un extracto del mismo:

(…)

Papá y mamá han sido detenidos hoy y conducidos a reeducación. El profesor Benjamenta dice que es por su bien, que así aprenderán sus deberes como ciudadanos. Le he preguntado a Hámster en qué consiste exactamente la reeducación y me ha dicho que se trata de cambiar la conducta a través de repetidos golpes en diversas zonas del cuerpo, como, por ejemplo, en el músculo esternocleidomastoideo, que es un punto muy sensible, pero yo creo que se lo ha inventado todo. También me ha asegurado que a los presos políticos los obligan a trabajar de sol a sol acarreando piedras y arena para levantar montañas en la frontera, pues el país es demasiado llano como para presentar resistencia en caso de invasión enemiga.

(…)

Alberto García-Teresa



Alberto García-Teresa (Madrid, 1980) es doctor en Filología Hispánica con una investigación que, revisada y ampliada, ha dado lugar a Poesía de la conciencia crítica (1987-2011) (Tierradenadie, 2013). Ha sido coordinador de la revista de crítica sobre ficción especulativa Hélice, codirector de Jabberwock, antología anual de ensayos sobre literatura fantástica, y redactor jefe de la revista Solaris. Ha escrito y escribe crítica literaria y teatral en diferentes medios: Diagonal –en el que coordinó la sección de «Libros»–, El Viejo Topo, Viento Sur, cnt, Gigamesh, Prótesis, Culturamas –donde dirigió los contenidos de poesía–, Artes Hoy, Rebelión, Espéculo, Castilla. Estudios de literatura, La República Cultural, Ariadna-RC, Bibliópolis: Crítica en la red o Prospectiva, entre otros.

Es autor de los poemarios Hay que comerse el mundo a dentelladas (Baile del Sol, 2008), Oxígeno en lata (Baile del Sol, 2010), Peripecias de la Brigada Poética en el reino de los autómatas (Umbrales, 2012), y Abrazando vértebras (Baile del Sol, 2013), así como de la plaqueta Las increíbles y suburbanas aventuras de la Brigada Poética (Umbrales, 2008). Sus poemas han sido traducidos al inglés, al francés, al serbio, al rumano y al macedonio. Es autor también de cuentos y microrrelatos, que han sido publicados en revistas y antologías de Europa y América. Ha coordinado ciclos de recitales y acciones poéticas para diferentes espacios (Traficantes de Sueños, La Marabunta, La Libre de Barrio…).

Esta es su página web: www.albertogarciateresa.com

Alberto participa en “Imagina cuántas palabras” con un poema. Este es un extracto del mismo:

(…)

En este estuche azul de caracola,
guardaremos un poco de vacaciones
para que no nos olvidemos del fútbol,
ni de la risa, ni del sabor del arco iris,
cuando el reloj apague el sol de mamá y papá,
y el mar se reduzca a una piscina.

(…)

Ordenador


Escrita por Emmanuel. 2º A.




La palabra “ordenador” proviene del francés “ordinateur” (y este del latín “ordinator”), mientras que el inglés “computer” (y este del latín “computare”) genera la palabra “computadora”.

En 1954 IBM/Francia se propuso encontrar un nombre en francés para su nueva máquina IBM650, evitando traducir literalmente la palabra “computer”. Un directivo de la sociedad aconsejó consultar a Jacques Perret, catedrático de filología latina en la Sorbona. El profesor Perret respondió por carta el 16 de abril de 1955:

(…)¿Qué decir de “ordinateur”? Es una palabra construida correctamente, que incluso se encuentra en el “Littré” como adjetivo que califica a Dios poniendo orden en el mundo. Una palabras de esas características tiene la ventaja de producir un verbo (“ordiner”) y un nombre para la acción, “ordination”. El inconveniente es que “ordination” se refiere a una ceremonia religiosa; pero los dos campos de significación (religión y contabilidad) son lejanos y la ceremonia de ordenación es conocida por tan pocas personas que el inconveniente es menor. Además su máquina sería “ordinateur” (y no “ordination”) y esta palabra está fuera del uso teológico.
“Systémateur” sería un neologismo, pero que no me parece ofensivo; permite “systémation”; pero “systémer” no parece utilizable.
“Combinateur” tiene el inconveniente del sentido peyorativo de “combine” (significa “trampa, truco); “combiner” es común, por lo que poco probable de llegar a ser una palabra técnica; “combination” no me parece viable por la semejanza con “combinaison”. Pero los alemanes tienen sus “combinats” (un tipo de “trusts”, creo), aunque la palabra tendría otras posibilidades que las que evoca “combine”.
“Congesteur” y “digesteur” evocan demasiado a “congestion” y “digestion”.
“Synthétiseur” no me parece una palabra tan nueva como para designar un objeto específico y determinado como vuestra máquina.
Releyendo los apuntes que me han dado, veo que muchos de sus aparatos son denominados por nombres femeninos (“trieuse”, “tabulatrice”). “Ordinatrice” sería perfectamente posible y tendría incluso la ventaja de separar aún más su máquina del vocabulario teológico.
Existe también la posibilidad de añadir un complemento al nombre:
“ordinatrice d’éléments complexes” o un elemento de composición, por ejemplo “sélecto-systémateur”. “Sélecto-ordinateur” tiene el inconveniente de dos “o” en hiato, como “électro-ordinatrice”.
Creo que yo apostaría por “ordinatrice électronique”.(…)

IBM/Francia eligió finalmente la palabra “ordinateur”, y tuvo tanto éxito que tuvieron que abrirla al dominio público.
Finalmente casi todas las lenguas optaron por neologismos basados en “computer”, incluidas algunas lenguas romances como el italiano, el portugués y el rumano, así como el español de América Latina. “Ordinateur” se tradujo al español, al catalán, al euskara, al gallego, al asturiano y al aragonés.

“Ordenador” es la sexta palabra más repetida por los alumnos en “Imagina cuántas palabras”.

Luis Luna



Luis Luna (Madrid 1975). Ha publicado los poemarios Cuaderno del Guardabosque, Al-Rihla (el viaje), Territorio en penumbra, el libro cd Almendra (en colaboración con Lourdes de Abajo y con grabados de Juan Carlos Mestre) y Umbilical. Actualmente están en prensa su obra reunida que se editará en EEUU bajo el nombre de Language rooms y la plaquette Helor, con grabados de Miguel Ángel Curiel.

Luis participa en “Imagina cuántas palabras” con el poema “Iglú rodeado de perros azules“, precedido por esta cita de Distrito Apache, de Heywood Gould: “La gente camina por la calle riendo y a mí me parece que van gritando de dolor”.

Este es un extracto del poema:

(…)

La lluvia de deberes trae consigo un arcoíris de sangre. Perpetra en la flor un ansia de cantar o gritar: una televisión de agua, un reloj para huesos, un baloncesto de cadáveres entre las rocas del ordenador. En las butacas los amigos del leer estuche, del colegio balón valoran su amistad de alambre de púas, de establecer pájaros sin casa.

(…)

Balón



Escrita por Braian. 2º C.



Pilota, Þōðer, Топка, Lopta, Bola, تۆپ, Míč, Пӳске, Bold, Ball, Μπάλα, Pilko, Baloi, Pall, Ballon, Pallo, Bale, Liathróid, 球, Pelota, Labda, Apu’apopo, כדור משחק, Badda, Գնդակ, Kgwele, ボール, Pila, Palla, Minge, Baw, Bal, Boll, Top, Kamuolys, Lojërat me top, Мөкүчүк, Bulo, etc…

Balón -sea o no de reglamento– es la quinta palabra más repetida en “Imagina cuántas palabras”. Por algo será.